Mi idea era empezar mi propósito de año nuevo con las dos ultimas obras que había leído completas el año pasado, “La oruga” de Maruo y “Let’s Pacecho! Una semana en familia” de las hermanas Pacheco, pero he cambiado de opinión, soy así de voluble, que se le va ha hacer, ya las escribiré más adelante, no se preocupen… si es que alguien lee esto.
Contra todo pronóstico voy a empezar por un titulo que por razones, llamémoslas sentimentales, me toca muy de cerca. “Santo Cristo”, de Tyto Alba, Mario Torrecillas y Pablo H. una “novela gráfica”, que dicen los modernos, publicada en 2009 por Glénat.
El Santo Cristo del titulo no es solo el barrio donde sucede la obra, si no que casualidades de la vida, también es mi barrio, es el punto geográfico donde nací y crecí en esa Badalona gris, industrial y obrera de inmigrantes y charnegos.
Siempre me ha parecido curiosa la fascinación que ejercen en sus habitantes los barrios obreros de ciudad de extrarradio, esos lugares de arquitectura horrible y cuadriculada que aunque lleves años sin pisar más que para la típica visita a tus padres, te niegas a abandonar del todo porque de una manera muy primigenia, en tu subconsciente siempre será tu barrio. Supongo que en el fondo, este hecho se debe al clásico sentido de pertenencia y a cierto sentimiento nostálgico, o puede que, simplemente, estamos todos jodidos de la cabeza y ya, pero bueno…que cada uno piense lo que quiera.
Vamos a lo que íbamos, que me voy por las ramas. Transcribo la contraportada del libro para que a grandes rasgos tengáis un resumen del argumento:
“Nuestra felicidad dependía en gran parte de un dios invisible y poderoso que nos perdonaba la vida continuamente si se lo íbamos pidiendo.”
Así describe Paquito, el protagonista de la historia lo que fue su infancia y adolescencia en un colegio de curas de un barrio obrero de la Cataluña postfranquista. Esta novela gráfica plasma las alegrías, angustias, desolación y miedo de un grupo de adolescentes que se enfrentan a la vida sin mas armas que lo aprendido en un colegio religioso y en su entorno más cercano.”
Mañana más.